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Filosofía

Cartonpia nace de la pasión por el diseño, el reciclado y lo artesanal. Es un taller donde se parte de materiales que han llegado al final de su vida útil y son descartados, utilizándolos como materia prima para crear nuevos objetos, productos que provienen del reciclaje y son reciclables, que fusionan originalidad, simplicidad y funcionalidad. Los proyectos surgen de inspiración en la naturaleza y en la geometría, de la búsqueda de soluciones diferentes, de formas sorprendentes que convivan con cualquier estilo y tendencia. Una alquimia donde se convierte el efímero papel en piezas perdurables. 

El papel nos ofrece mucho más de lo que vemos a simple vista, y transformándolo por diversos caminos surgen sofisticadas obras con sensaciones diferentes, sumamente resistentes y de un peso sorprendentemente ligero. Los materiales usados son cajas, revistas, periódicos, sobrantes de otros trabajos, cartones, tubos de cartón, todos proceden tanto de uso doméstico como de industrias con un interés compartido por el respeto a la naturaleza, todos son seleccionados y procesados de distinta manera. Muchos de los procesos son técnicas tradicionales, reinventadas con un material diferente:

El cartón corrugado se corta cada capa individual y manualmente, iguales o no, reproduciendo plantillas anteriormente preparadas según el diseño, se limpian los cantos, redondeando cualquier imperfección de la onda interna del cartón o provocadas por el mismo corte, y por último se monta el objeto.

Los tubos de cartón son seleccionados por su espesor, se dibuja el patrón, son cortados, minuciosamente acabados, protegidos y unidos con una sutil tornillería de acero.

El resto de papeles lleva días y días de elaboración. Para la pasta de papel se desintegran con agua los trozos de papel, se prepara una suave pasta que se modela y deja secar. El papel de periódico se hila como antiguamente el algodón, uniendo tiras y obteniendo una hebra que luego se enrolla, entrelaza o simplemente se teje. Para la filigrana se cortan tiras de papel, de igual o distintas formas, en colores lisos o estampados, papel grueso o fino, que se combinan o no entre sí, que al enrollarlos dan vida a excelentes piezas de infinitas formas, tamaños y texturas. Por último, el papel convertido nuevamente en madera, ya sea en multilaminado o bobinado, pegando cientos de hojas seleccionadas y finalmente trabajado como si fuese madera, ofrece una original veta o un juego de colores que se descubre al tallarlo. Sea cual sea el proceso, cada pieza se perfora, se tiñe, se acaba finamente y se montan únicas e irrepetibles creaciones de joyería.

Todo este manual, exclusivo y placentero proceso tiene vida en un pequeño taller de diseño que crece junto a mi familia, cerca de almendros y ovejas, a los pies de las montañas de Mallorca.

Alejandra Epifani. Diseñadora Industrial